domingo, 24 de diciembre de 2017

22 y 23 de diciembre del 2017

Hoy es mi último día en Ecuador y no se si es porque ya me voy o por qué, pero no he dormido casi nada en toda la noche.

A las 7h. me reuno con Leandro y Mario para rezar Laudes y desayunar. Luego todo ha sido preparar mis cosas y leer unas cuantas cosas interesantes.

A las 12,30h. almuerzo con Leandro, María, Marta y Mario. Espero la llegada de Ane, pero hoy es un día fatal para viajar y ella no acaba de llegar. Cuando al fin llega, me quedo con ella en una amable conversación mientras ella almuerza. Estamos un rato con la señora Viviana, que me da unos regalos para Jesús Esteban, Félix y para mí. Vivina es una mujer preciosa y muy amable.

A las 16,30h. y teniendo en cuenta lo difícil que está hoy la circulación, tras despedirme de (Fray) Mario y de Ane, voy con Leandro al aeropuerto. Ahora sí, me despido de Ecuador. Después de pasar las maletas, en lo que me ayuda el bueno de Leandro, me despido de él y voy a las salas de espera. Veo una cantidad enorme de tiendas en las que hay un buen número de letreros en inglés. ¡Ya vale!

A las 20,30h. subimos al avión que nos llevará hasta Madrid, pero hasta las 22h. no saldremos. No se qué estaba estropeado y ahí hemos perdido un tiempo precioso. Tras un viaje bastante llevadero aterrizamos en Madrid a las 14,15 horas (8,15 horas de Ecuador).

En Barajas, entre una cosa y otra, se va pasando el tiempo y a las 16 horas partimos para Bilbao. A las 17h. aterrizamos en Loiu y me encuentro con Carlos, que ha venido a recibirme. Un abrazo de hermanos que se repetirá en Otxarkoaga, donde me esperan Félix y Ricardo.

Aquí doy por finalizado mi periplo por esa tierra tan preciosa y esas gentes tan maravillosas que he conocido en este tiempo. Me encuentro muy feliz de haber podido vivir esta experiencia.
 







jueves, 21 de diciembre de 2017

21 de diciembre del 2017

Hoy ha sido un día tranquilo. A las 7h. me he reunido con Leandro para rezar Laudes y desayunar.

Después he salido con Salomé, que trabaja en nuestra Curia, para soluciona en la embajada de España un asunto referente a mi pasaporte. Allí trabaja una señora muy amiga de los Capuchinos y me han atendido bien y con mucha amabilidad.

Después, he estado con u viejo amigo de Rentería con el que no me había visto desde hace 37 años en que hicimos un campo de trabajo de Traperos de Emaus en el mismo Rentería. El es sacerdote de Adsis y trabaja en Cáritas de Ecuador, recorriendo el país. Hemos tenido una conversación muy agradable contando nuestras experiencias.

Después, he vuelto a casa y almorzado con Leandro, sus primos, Marta y Mario. Hemos tenido una bonita conversación sobre muchas cosas de Ecuador y de un lugar al que aquí le llaman España.

Por la tarde, preparación y pesaje de las maletas. Puedo llevar dos de 23 kilos. Espero que no me pase, pues sería costoso el sobrepeso.

A las 18,45h. hemos celebrado la novena del Niño, en su sexto día y merendado con Mario y Marta. Gregorio, después de la celebración, se ha ido a acostarse, pues a sus 89 años no está para muchos trotes.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

20 de diciembre del 2017

Me levanto con un  doble sentimiento que me ronda estos días, de pena (por dejar este país tan precioso) y de gozo (por todo lo que en él he vivido). Voy terminando de recoger mis cosas y me despido de José Mari (agradeciéndole por todos los cuidados que me ha dado a lo largo de estos cinco meses) y de Mateo (que me regala tres tallitas de taos realizadas por él).

Voy  al Vicariato y allí desayuno con Adalberto y Charles, nos acompaña Jesús (a quien también agradezco por toda las atenciones recibidas de él durante este tiempo de estancia en Aguarico).

Charles me lleva a la terminal de autobuses, nos acompaña Adalberto. El me recibió en el aeropuerto de raz -el 16 de julio y viene a despedirme hoy a la terminal de Coca. ¡Un obispo como debe ser!

Salgo a las 7h. rumbo a Quito. En el camino voy leyendo el último libro de José Miguel Goldáraz, "la selva rota", profundo y crítico como todos los suyos. Llegamos a Quito a las 13,30 y en taxi voy a la Curia.

A las 14h. ya estoy sentado a la mesa, comiendo yo solo; pero bien atendido por la cocinera de aquí. Una señora majísima llamada María.

Por la tarde me dedico a descansar. A las 18,45h. me reúno en la capilla con Leandro, Gregorio y Marta y Mario. Rezamos lo correspondiente al quinto dia de la novena del Niño y después a merendar. Nos acompañan dos primos de Leandro (manabitas de Portoviejo).

Ho
19 de diciembre del 2017

A las 6h. comenzamos el día. En las celebración  y en el desayuno de hoy ha habido una buena representación de ñas comunidades de Guayacán, Tiputini (kilómetro 50) y los habituales. Yo me he emocionado y con una voz muy débil he agradecido todo lo que he vivido esto meses aquí, ¡que ha sido tanto!

La mañana la he dedicado a poner en orden y en la maleta todo, pues ya es mi último día aquí.

A las 12,30h. nos hemos reunido un buen grupo para el almuerzo. Ha sido muy amena la reunión, concluida con cantos de todo tipo.

A las 18,30h. nos reunimos Jesús, José Mari y yo para el rezo de Vísperas y merendar un poquito.
Después de atender a un padre y su hijo, provenientes de los alrededores de Nuevo Rocafuerte, me he ido con José Mari a participar en la iglesia de San José y en la casa de la señor Oliva en la Novena del Niño. Me he encontrado muy a gusto en los dos lugares, pero sobre todo en casa de la señor Oliva, qu ha sabido crear un lugar acogedor en el patio de su casa. Aquí también ha habido despedidas entrañables.

De vuelta a casa, hemos coincidido José Mari, Jesús, Adalberto, Charles y yo y mientras íbamos dando cuenta de unas cervezas, comentábamos la situación de las comunidades de Ecuador, pues hoy ha salido la lista de las nuevas familias surgidas a partir de la celebración del Capítulo en noviembre 
Aspecto que ofrecía el comedor de nuestra casa en el almuerzo.
Esta toma desde el otro lado del comedor.
Aspecto que ofrecía la iglesia de San José en la celebración de la Novena del Niño. 
Debajo de la tela azul está el Belén, sin NIño.
Este es el Nacimiento colocado en el patio de la casa de la señora Oliva.  
Este es el grupito reunido en el patio de la casa de la señora Oliva para celebrar la Novena del Niño.



18 de diciembre del 2018

Hoy es oro día de despedidas. A las 7,30h. nos hemos reunido en Radio Yasuní, Jesús, la hermana Dora, Rafael y Marce (matrimonio de la pastoral familiar del Vicariato) y yo. Hemos realizado el programa de este lunes y en él me he despedido de los oyentes, que no podemos saber cuántos son.

A las 9,30h. nos hemos reunido en la catedral las comunidades religiosas y los curas del Vicariato. Hemos celebrado la eucaristía y en ella el sacramento de la reconciliación -individual-, repartidos los curas  a lo largo y ancho de la catedral íbamos realizando este sacramento. En el momento de las ofrendas, cada comunidad iba entregando en una barca, de las que se usan para ir a las comunidades, los alimentos que se veía oportunos para distribuirlos posteriormente entre las familias más pobres del Vicariato. El momento de la paz ha sido un abrazo de todas las personas que nos hallábamos allí.

De vuelta al Vicariato, hemos realizado la asamblea del mes, que se realiza el tercer sábado de cada mes-. En ella también me he despedido de todos los presentes. Me he mantenido sereno, cosa rara en mí.

A las 14h. nos hemos reunido los componentes de las pastoral social del Vicariato. Estamos dando contenido a la campaña contra los mecheros -las 360 bocas de los pozos petrolíferos que en la provincia de Orellana vomitan fuego y un montón de materiales malignos para la salud  día y noche-
y contra las fundas (bolsas) de plástico.

A las 18,30h. nos reunimos en la capilla José Mari, Mateo y yo, para el rezo de Vísperas.

A las 19h. voy con Rafael a su casa. Allí me reúno con Marcela y él. Hemos hablado, tomando como base el folleto de preguntas que utilizamos en los encuentros prematrimoniales de Otxarkoaga y Txurdínaga de Bilbao, sobre el camino a realizar en su matrimonio. Ha sido muy interesante. Después de tomar un chocolate, Rafael me ha traído a casa. Ya concluye el día, un poco cansado.
Este es el locutorio de Radio Yasuní en el que realizamos el programa de pastoral familiar.
Aquí estamos reunidas las comunidades religiosas y los curas diocesanos del Vicariato. 
Ante el Belén, en el que falta todavía el Niño, hemos ido presentando las ofrendas.
Reunión del equipo de pastoral social del Vicariato. 
 

domingo, 17 de diciembre de 2017

17 de diciembre del 2017

A las 9h. voy con dos señoras a una empresa cercana a Coca. Me han llamado para que celebre una eucaristía en el día en que se reúnen los miembros de ésta. Se dedican a revisar los tubos del petróleo en todo Ecuador. Llegamos a la empresa y me sientan en una silla, en la que me encuentro cada vez más nervioso. Llega un momento, 10 de la mañana. en que le digo, al que parece ser el director, que no entiendo cómo me van a buscar a las 9h. para luego estar sentado en una silla. Se da por enterado y en un momento pone a toda la gente en movimiento. La celebración ha sido una de las más frías que he celebrado en esta tierra. Nadie contestaba cuando tocaba, nadie cantaba. ¿Para qué hacen estas historias "navideñas"? Vuelvo a casa con un trabajador de la empresa, con el que tengo una agradable conversación ¡Menos mal!

A las 11,30h. me reuno con Dick y Adalberto. Juntos vamos a la casa donde habita la madre de Dick, en la población de San Carlos, que pertenece a Sachas. Allí nos esperan su madre, sus dos hermanas y su hermano con su mujer y su niña. Es una familia muy agradable. Después de un rato de amena conversación pasamos a almorzar. El plato estrella es la tilapia, pescado de río que lo cultivan en varias "piscinas" -pequeños lagos- que tienen en la finca. Todo es pura vegetación aquí. ¡Un gozo!
Después de despedirnos de esta familia tan maja, volvemos al Coca.

A las 18h. nos juntamos en la capilla José Mari, Mateo y yo. Rezamos las Vísperas del día de hoy.
Después, cenamos en el Vicariato con Adalberto, Jesús, Juan Carlos (de paso a Nuevo Rocafuerte), Charles, José Mari y Mateo. ¡Un buen grupo!

Luego me despido de Dick, que se va a Quito. Ya no nos veremos más ¿hasta cuándo?
Estas son las chozas que nos ha plantado el ayuntamiento en la trasera del Vicariato..
Pequeños restaurantes para los días de mercado
Un grupo de norteamericanos observa los tenderetes donde se  venden todo tipo de frascos medicinales
 fabricados por los kitxwas en las comunidades. 
Este es el mercado que todos los sábados y domingos se realiza bajo el puente sobre el río Napo.
 Son todos de la etnia kitxwa. 
La selva se muestra en todo su esplendor en la finca de la familia de Dick.
Adalberto (obispo), la madre de Dick, Dick y sus hermanas en la entrada a la casa de la familia.
Esta es la casa de la familia de Dick.

16 de diciembre del 2017

Hoy me he despertado sin oír el despertador. No se qué ha podido pasar, pero me he levantado media hora más tarde, a las 6h. La verdad es que me costó conciliar el sueño, quizá el ser consciente de que mi estancia acá se acaba.

A las 7,30h. he salido con la hermana Carmen, Oblata, a una comunidad kitxwa, a tres cuartos de hora de carro. La comunidad se llama "Juan Pío Montúfar". Es la comunidad kitxwa más grande de las  que he conocido. Tiene unos 600 habitantes y está, no como sucede con la mayoría de ellas, a la orilla de la carretera. El local donde hemos celebrado la eucaristía, estaba lleno de gente para cuando hemos llegado.

A las 8h. hemos celebrado la eucaristía. Nos hemos adelantado al tiempo litúrgico, pues hemos celebrado la eucaristía del día de Navidad. Aquí, como a la mayoría de las comunidades, se acude una vez al mes. La escasez de sacerdotes y comunidades religiosas exige que las cosas se hagan así.

De vuelta a casa, he estado en la reunión de catequistas de Coca. Hoy ha habido una presencia muy reducida de catequistas. Aquí también empieza a introducirse el consumismo pre-navideño.

A las 13,30h. hemos compartido en casa de las Oblatas un rato de comunidad los Capuchinos, Charles (el venezolano) y Miguel, sacerdote javeriano colombiano. Hemos tenido una velada muy bonita con tarta, helados y cantos de felicitación a Carmen, la oblata con la que he ido hoy a la comunidad kitxwa.

A las 19h. he ido andando a la catedral. No tenía ni idea de lo que me estaba esperando allí. Al entrar me h dado cuenta de que había un jaleo enorme. El asunto es que como se celebra la novena del Niño, había un buen número de niños -unos 40- vestidos de angelitos, con alas plateadas, que de angelitos tenían solo el nombre. He celebrado la eucaristía como Dios me ha dado a entender y lo bueno estaba a continuación: han subido al altar los padres, amigos y la muchacha que celebraba su fiesta de quinceañera. Un acompañante traía unos zapatos plateados en una bandeja. Nunca me había visto en una de estas y se me ha ocurrido decirle "que estos zapatos te ayuden a seguir el camino de Jesús". En fin, no sé en qué acabará esto en su vida. Pero no acaba aquí la cosa, por el otro lado del altar han subido un jovencito de 11 años y sus familiares. Este muchachito quería ser bautizado -Walter, el párroco de la catedral, ya me había puesto al corriente de esto- bueno, pues aparte de fotos y más fotos, no se qué quedará de todo esto.

Tras todo este tinglado, he ido con Walter a la iglesia del Rancho. Allá estaba terminando, para cuando hemos llegado, la boda de Esperanza y Darwin, que llevan viviendo desde hace 23 años como pareja de hecho y ya tienen tres hijos. Con Jesús he vuelto a casa con el ánimo de descansar de tanto ajetreo.
Todos los presentes en esta celebración son de la etnia kitxwa.
En el estrado  estoy con la hermana Carmen y el presidente civil de la comunidad.

Un pequeño grupo de las personas reunidas en el encuentro de catequistas de Coca.
Aquí estoy yo, pidiendo la luz del Espíritu para afrontar lo que tengo por delante.
El señor del centro del pasillo no paraba de sacar fotos. Los niños no paraban de moverse por todo el templo.